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martes, 15 de mayo de 2012

¿Qué nos vende nuestro banco y qué sucedería si quebrara?


Hoy en día está de moda en las noticias la ingente cantidad de productos bancarios existentes en el mercado financiero. ¿Pero de verdad sabemos en qué consiste cada uno de ellos y que pasaría si nuestro banco se va a pique? Aquí se realizará una lista de los principales productos ofertados por nuestra entidad y una puntuación del riesgo que acarrea cada uno de ellos.

 


1.       Depósitos. El deposito más conocido y utilizado en el día a día son las Cuentas corrientes. El  propietario de la cuenta corriente puede disponer de su dinero en cualquier momento a través de ventanilla, el cajero automático o por ejemplo un cheque. En ella se puede pasar cualquier tipo de factura.
Otro tipo de depósitos muy conocido por la mayoría de clientes son los plazos fijos. Aquí el depositario  (es decir nosotros), se compromete a mantener una cantidad de dinero durante un periodo de tiempo acordado con nuestra entidad. Por ello, recibiremos una contraprestación en forma de interés  que nos liquidarán cada cierto tiempo en nuestra c.c. Finalizado el plazo acordado volveremos a disponer de nuestros ahorros. Este tipo de productos se caracterizan por su seguridad, sencillez y un nivel alto de liquidez.
La seguridad de los depósitos podemos calificarla de 9,9/10, ya que el fondo de garantía asegura hasta 100.000 euros por entidad y cuenta para este tipo de productos.

2.           Pagarés. Un pagaré es un documento, generalmente un papel, que marca una promesa incondicional de pago. Debe contener a la persona beneficiara del pagaré (física o jurídica) y la fecha en la cual el pago se hará efectivo. El pagaré bancario son títulos de deuda emitidos por la entidad en cuestión.
El producto tiene un mayor riesgo que los depósitos, ya que no tienen la protección del fondo de garantía depositaria, si bien el riesgo puede verse mitigado si el estado intervieniera a la entidad (como es el caso de Bankia) debido a la recapitalización. Seguridad 6,5/10 por tanto el interés solicitado debe de ser mayor a los depósitos.